Vitamina C endovenosa en el cáncer

Vitamina C endovenosa a altas dosis como tratamiento en el cáncer

La Vitamina C endovenosa en el tratamiento del cáncer ha sido ampliamente investigada en los últimos 30 años.

La vitamina C es considerada el antioxidante más importante del líquido extracel·lular. Es necesario para la síntesis de carnitina, de neurotransmisores, para la función correcta del citocromo P450 y la detoxificación de sustancias.

Existe evidencia científica de que la vitamina C a altas dosis administrada de forma endovenosa aumenta la respiración celular y un aumento en la producción de ATP con el consiguiente incremento de producción de energía a nivel celular. Esta acción le confiere una gran relevancia en el tratamiento de enfermedades crónicas degenerativas y cáncer.

Las dosis utilizadas varían entre 10 gr y 50 gr, dependiendo del tipo de tumor, el estadio y los efectos que pretendamos conseguir: estimular sistema inmune, antioxidante o antitumoral.

La vitamina C se considera uno de los principales captadores de radicales libres del organismo, protegiendo las membranas celulares de la acción oxidativa de los radicales libres. Se ha comprobado que los pacientes con cáncer tienen niveles de vitamina C en sangre por debajo de lo normal.

La vitamina C es necesaria para una correcta síntesis de colágeno. Tanto la membrana celular como la matriz extracelular necesitan colágeno para que su estructura sea correcta para prevenir la invasión tumoral y las metástasis. La cantidad de colágeno presente determina la resistencia del tejido a la infiltración tumoral.

La vitamina C es esencial para asegurar un correcto funcionamiento del sistema inmune.  Se necesita para la síntesis de inmunoglobulinas. Los leucocitos contienen concentraciones altas de vitamina C.

Además, cuando se administra a altas dosis de forma endovenosa tiene un efecto citotóxico sobre las células tumorales. Este efecto es debido a que inhibe el uso del piruvato, necesario para la glicolisis anaerobia que realiza la célula cancerígena. Inhibe las prostaglandinas derivadas del ácido araquidónico que aumentan la proliferación celular.

Se puede utilizar durante los tratamientos con quimioterapia, siempre y cuando no se administre durante las 48 horas antes y después de la quimioterapia.

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